Redescubrir el fuego

La energía que se pierde en una hoguera ha de guardarse. Y si se hace, como en el caso del hornillo CampStove 2 de BioLite, de una forma sostenible y segura, mucho mejor.

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Desde que el primer humano puso un pie sobre la tierra, el fuego ha sido el recurso más importante para sobrevivir. Pero había que descubrirlo y conocerlo. Después, una vez dominado el fuego, se desarrollaron maneras de contenerlo durante largo tiempo. Sin embargo, había un problema: ¿cómo transportar las llamas sin riesgos de quemaduras?

Limpio, práctico y portátil. ¿Qué más se le puede pedir a algo que emite fuego? USB para cargar el móvil, claro.

El nuevo hornillo CampStove 2 de BioLite parte de esa inquietud histórica, pero también atiende a los problemas actuales referentes al medio ambiente. Por ejemplo, tiene un sistema de ventiladores que absorben el humo antes de que sea despedido por las llamas. Además, su puerto USB funciona mediante la batería del hornillo, donde se acumula la propia energía del fuego. Perfecto para conectar dispositivos electrónicos o el smartphone. Pero no se quedan ahí, pues a este compañero de campo también se le pueden añadir complementos, como la incorporación del BioLite KettlePot (para sostener una jarra) o una parrilla portátil (perfecta para montar una pequeña barbacoa). Las personas que ya lo han usado han quedado satisfechas con sus prestaciones, ideales para los homínidos modernos.