Esther Vaquero: la periodista del momento

Tras una larga trayectoria en televisión, el año pasado le llegó su gran oportunidad: ahora presenta Antena 3 Noticias, junto a Vicente Vallés.

Compartir

Con tan sólo 9 años, mientras pasaba la varicela, Esther Vaquero vio en directo el final de la Guerra del Golfo. Aquello le impactó de tal modo que decidió que ella también quería informar y contar historias. Y hasta hoy.

Si no fueras periodista, ¿a qué te dedicarías?

Siempre me gustaron las Bellas Artes. Me gusta pintar y dibujar, pero dedicarte profesionalmente a ello es otro cantar. Probablemente habría estudiado Traducción e Interpretación, los idiomas también me gustan.

¿Por qué la televisión?

La vida me ha acabado trayendo aquí. Durante la carrera hice prácticas en dos periódicos y al acabar recalé en la Cadena SER y en Informativos Telecinco. De ahí me ofrecieron un trabajo en Cuatro, luego pasé por la Sexta, TVE y finalmente Antena 3. Sin querer, acabas especializándote en un medio, pero no me importaría en absoluto volver a la radio. Me chifla.

¿Quiénes son tus maestros?

Olga Viza, Concha García Campoy, Susanna Griso… Ahora tengo la suerte de aprender mucho al lado de Vicente Vallés.

¿Qué noticia es la que más te ha costado dar?

El asesinato del pequeño Gabriel Cruz. La tragedia ha tenido ingredientes tan retorcidos…

¿A qué personaje histórico te hubiera gustado entrevistar?

A muchísimos: desde Albert Einstein o Leonardo Da Vinci a Federico García Lorca o Amy Winehouse. La lista es larga.

¿Y actual que no hayas tenido la oportunidad aún?

A la Reina Letizia.

¿La belleza abre puertas en este oficio, sobre todo en la tele?

Sí y no. Nadie que sea solamente ‘bien parecido’ sobrevive durante mucho tiempo. Hay que tener rapidez mental para preparar informaciones, capacidad de trabajo para echar horas, ser versátil, saber improvisar y tener cierto nivel cultural. En televisión, además, hay que asumir que lo de salir en pantalla puede ser temporal, y el trabajo de detrás de la cámara es tanto o más importante.

¿Cómo ves la situación de la mujer en el periodismo?

Somos el 70% de la profesión. Y como en el resto de sectores, no hay igualdad, pero confío en que la alcancemos poco a poco.

¿Qué es lo mejor y lo peor de este oficio?

Lo mejor es que no dejas de aprender nunca, no hay tiempo de aburrirse y cada día es un nuevo reto. Lo peor es la precariedad. Ahora soy una afortunada, pero también he vivido mis épocas de contratos muy temporales y de dar muchas vueltas –lo cual, por otra parte y viendo el lado positivo, te da contactos y muchas experiencias diferentes–. El buen periodismo necesita compromiso y apoyo.