Pino Sagliocco. El señor de los conciertos

No hay músico en el mundo que no haya trabajado con y para el promotor italiano Pino Sagliocco, presidente de Live Nation en España desde 2006.

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Consiguió el éxito con Camarón de la Isla en su momento y llevó a Michael Jackson a España siempre que el Rey del Pop pasaba por Europa. Hoy, al frente de la promotora Live Nation, es el responsable de buena parte de los grandes conciertos y festivales a los que asistes.

¿Dónde está la línea entre el gusto y el negocio?

El gusto está en la calidad de la gente, sobre todo en ciertos momentos. La época de los ochenta era más bella, romántica y creativa. Spandau Ballet, Duran Duran, Aphex Twin eran grupos de entonces. Como pasó con Madrid y la Movida a nivel artístico. Y si vamos a hablar de los gustos personales, a mí me gusta mucho el jazz, el rhythm and blues, el rock and roll… y hasta la música clásica. Viví todos estos grupos apasionadamente: los escuché, los bailé y los disfruté muchísimo. La música no tiene barreras; es universal.

¿Cómo se sabe si un artista será rentable al llevarlo de gira por primera vez a un país?

A veces, por intuición, pensamos que lo vamos a llenar todo, pero no siempre acertamos. Si no, seríamos unos magos, y en este negocio no hay nada cierto, aunque siempre hay que ponerle pasión e ilusión cuando contrastas a un artista para ver hasta dónde estás dispuesto a llegar. La música sigue siendo un misterio.

¿Que haya pocos recintos de aforo medio y que no permitan la entrada a menores ha propiciado el auge de festivales?

Los festivales son un boom hoy en día. La música cambia. El concierto era un poco como la continuación de la promoción y un soporte del álbum, porque los tours se hacían para que las canciones sonaran en la radio y se vendieran más discos, para que fueran mucho más populares. Pero hoy en día es al revés; el disco es el que soporta al tour, los cuales han tomado mucha fuerza con los festivales, que han conseguido traspasar las barreras de las capitales. En España hay algunos muy consolidados, como el Arenal Sound, BBK, Primavera Sound, FIB, Sónar… y tienen el poder en el business: un artista tiene que hacer primero festivales y luego su propia gira. Y hay que tener en cuenta que predominan en toda Europa y en todo el mundo. Un músico puede hacerse sesenta fechas europeas y todas son festivales. Son un punto de inflexión en lo que a público se refiere, porque te da la oportunidad de ver a muchos grupos en una sola noche a un precio competitivo en comparación con lo que costaría verlos a todos por separado.

¿Cuánto cuesta, logísticamente hablando, hacer un concierto de un artista como Michael Jackson?

Hoy en día sería carísimo, porque los artistas no suelen venir con producciones pequeñas. Una de las grandes complejidades que tienen actualmente los shows es que son muy caros. Todo está basado en que sólo es rentable si llenas. Hasta el artista más pequeño viene con grandes producciones. Es otra de las cosas que ha cambiado. Antes teníamos unos precios más competitivos y los tours se hacían con el soporte de una discográfica.

¿Qué cualidades hay que tener para dedicarse a esto?

Pienso que en este negocio hay que tener dos cosas: temple y aprender a saber a decir que no. Si lo logras, tendrás longevidad en este sector y te irán mucho mejor las cosas. A veces, en ciertas ocasiones, yo no supe hacerlo. Pero el gran secreto está en saber decir que no para no quemarse.