Arsenio Escolar: la primera vez

Fundar un diario no es una tarea fácil. Arsenio Escolar, basándose en la experiencia, analiza las dificultades con las que se encontró cuando quiso poner en marcha el periódico gratuito 20minutos.

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Arsenio Escolar, visto por Alexis Nolla

A sus más de sesenta años, el periodista Arsenio Escolar atesora una larga y prolífica trayectoria siempre ligada a la actualidad. Fue director y fundador del Diario 16 de Burgos y redactor jefe y fundador de El Sol. Más tarde llegó la fundación, subdirección y dirección de Claro, antes de convertirse en subdirector de Cinco Días y, después, en subdirector de El País. En 2000 cofundó 20minutos, donde fue director hasta septiembre de 2017. Actualmente está al frente de la revista Archiletras.

Como periodista, ¿cuántos cambios has vivido?

Creo que tenemos el privilegio, en general, de ver que el mundo está cambiando continuamente. Y los periodistas estamos atentos a esas transformaciones, que son las que tenemos que transmitir a nuestra audiencia. ¿Y cuántos cambios he vivido? Innumerables.

Si no tengo mal entendido, el eslogan de 20minutos era: “Nadie da un duro por nosotros”.

Sí. Lo fundamos José Antonio Martínez Soler y yo, que veníamos de Prisa. Cuando nos aventuramos en este proyecto, que al principio se llamaba Madrid y m@s y luego Barcelona y m@s, nadie daba un duro por nosotros. Jugábamos con el doble mensaje de que era gratis y se lo regalábamos al lector, que nos pagaba con su atención. Intenté hacer un tipo de periodismo con las mismas exigencias profesionales (internas, externas y mediopensionistas) con las que había trabajado antes en la subdirección de El País o como director adjunto del Diario 16, director del Diario 16 de Burgos, redactor jefe de El Sol o subdirector de Cinco Días.

¿Siempre ha sido igual de complicado echar a rodar un diario?

Es extraordinariamente complicado, pero las dificultades están para vencerlas. Nosotros, en 20minutos, tuvimos problemas hasta para imprimir; teníamos un precontrato firmado con una imprenta y una semana antes nos dijo que no nos imprimía (por presiones de un gran grupo). También tuvimos dificultades con los medidores de tiradas y los llevamos a los tribunales. Además de conflictos con las instituciones públicas por el reparto de los ejemplares. Por ejemplo, ayuntamientos que nos presionaron para que no pudiéramos repartir en la calle. O nos ponían unas tasas de reparto prohibitivas. Las dificultades cuando lanzas un medio, sobre todo si tiene un componente innovador y disruptivo, son enormes, porque los instalados se unen para defenderse y no dejarte entrar en el mercado.