Barberías old school

Aseguran que su forma de ser huele a gasolina, whisky, conciertos y velocidad. Descubre estas barberías distintas para el hombre de siempre.

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Ten en cuenta que un arreglo de barba es incluso más difícil que un corte de pelo. Así que, como no eres Eduardo Manostijeras, una cita mensual con el afeitador es obligatoria para mantener todos los pelos es su sitio. Malditos Bastardos es una peluquería masculina de las de antes, que tiene una fuerte identidad y personalidad que se reflejan en sus acabados, marcados por un inconfundible sello de masculinidad, elegancia y perfección que aportan seguridad y un toque canalla al cliente. Valores que también quedan reflejados en la música, la decoración y el ambiente de sus espacios y en la imagen, la técnica y el trato personalizado de sus barberos.

“Buscamos imprimir carácter a nuestros clientes y no nos dejamos llevar por las tendencias, sino que nuestro objetivo es potenciar la personalidad de cada uno con un look adecuado, ya sea con una buena perilla, un buen bigote, una buena barba o un buen afeitado”, nos cuenta Alberto Hernández, alias Crazy Barber, su fundador.

Desde que abrieron su primer local, en 2016, no han dejado de retocar barbas, por lo que han vivido de cerca la evolución que han sufrido estas en los últimos tiempos. “De un año a esta parte estamos trabajando barbas de menos longitudes y con menos volumen. Ya no se llevan tan desaliñadas y de longitudes tan extremas, sino que la tendencia son los acabados más cuidados y marcados”, añade.

A estos afeitadores del siglo XXI les va tan bien que ya cuentan con tres barberías en Madrid; ubicadas en el Mercado de Barceló, en el lobby del hotel Only You Atocha y en la primera planta de la tienda de Intimissimi Uomo que acaba de abrir sus puertas en la calle Preciados. Además, hace poco Malditos Bastardos también ha inaugurado una nueva sede en el corazón de Malasaña. No quedará barba zarrapastrosa en la capital.