Robert Lawrence: un héroe en el mundo real

Pese a recibir un disparo en la cabeza, el inglés Robert Lawrence sobrevivió a la Guerra de las Malvinas. Ahora, a través de Global Adventure Plus, rehabilita a veteranos de guerra a través de expediciones a países extranjeros

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Robert Lawrence. Fotos: Iain Crockart

En la Guerra de las Malvinas murieron 649 argentinos y 1.082 resultaron heridos. Los británicos sufrieron 255 bajas y 777 heridos, entre ellos el Capitán Robert Alisdair Davidson Lawrence MC, quien perdió el 43% de su masa cerebral y el uso del brazo izquierdo tras ser disparado por un francotirador en la batalla de Tumbledown. Acababa de cumplir 22 años. Estuvo tirado en la nieve seis horas antes de que le rescataran. Nadie esperaba que sobreviviera, pero no sólo lo hizo, sino que gracias a su fortaleza y determinación llegó a fundar Global Adventure Plus, una ONG que se dedica a rehabilitar a veteranos de guerra a través de expediciones a países extranjeros. Sus propias aventuras le han llevado hasta el Ártico, India y África (acompañando a los príncipes William y Harry). Con su padre escribió un libro sobre su experiencia durante y después de la guerra que la BBC adaptó para televisión en la serie Tumbledown (Colin Firth interpretó el papel de Robert).

En esta entrevista, el Capitán Lawrence MC expresa su decepción con el gobierno británico, las cuatro décadas que lleva luchando para que los veteranos de guerra tengan la atención y cuidados que merecen y su profundo respeto por los soldados de todo el mundo que arriesgan sus vidas para salvar las de otros.

Tengo entendido que el número de veteranos de la guerra de las Malvinas que se han suicidado es mayor al de muertos durante el conflicto armado. Siempre has criticado al Gobierno abiertamente por no ocuparse del bienestar de los veteranos de guerra, dejando esa labor en las manos de las ONG. ¿Crees que la situación ha cambiado?

No mucho, la verdad. Yo creo que es responsabilidad del Gobierno cuidar de sus veteranos de guerra, y no dejarlos en manos de las ONG. Estas organizaciones hacen un trabajo increíble pero no es su responsabilidad, es la del Gobierno, que es quien manda a los militares a las guerras. En el Reino Unido, el Gobierno se aprovecha de que los ciudadanos admiran a los miembros de su ejército dejando en manos de estas organizaciones el cuidado de sus veteranos. Esto está mal.

Se ven las cicatrices físicas, ¿pero qué pasa con las psicológicas? ¿Qué papel juegan tu trabajo y tu familia en ayudarte en los momentos difíciles?

La Asociación de Veteranos de Tumbledown incluye a los familiares. Como soldados, tendemos a hacer nuestro trabajo con espíritu optimista y a veces tenemos opiniones contradictorias sobre el tema, pero en general, positivas. No es tanto el ir a la guerra el problema, sino lo que pasa cuando vuelves a casa. Por desgracia, casi siempre son las familias las que llevan todo el peso del daño emocional y psicológico con el que muchos vuelven de la batalla. Yo he pasado por ahí, y he intentado compartir las angustias que han sufrido muchos de mis hombres, algunos de los cuales ya no están con nosotros. En mi caso, puedo decir con toda certeza que fue mi mujer, Marion, quien me salvó la vida.

Siempre has sido my abierto acerca de lo que piensas sobre la guerra de Irak y Afganistán, y sobre la “racionalización económica” del Ministerio de Defensa, que pone en peligro la integridad del ejército británico en unos tiempos en los que está sometido a una gran presión, con el cierre de hospitales militares y otros recortes que comprometen la capacidad para cuidar de sus miembros. ¿Cómo crees que se sienten las tropas?

El personal médico y sanitario hacen un trabajo estupendo. Es el Gobierno el que nos ha fallado. No se dan cuenta de que los veteranos de guerra no sólo sufren heridas físicas, sino también psicológicas, las cuales les impiden adaptarse a una vida normal. Estos daños psicológicos requieren cuidados especiales que no se pueden ofrecer en un hospital civil. Los soldados necesitan hospitales militares, donde se sienten en casa, en familia, y donde les entienden. Lo más difícil es encontrar a la persona idónea con la que hablar. Parece que hay un Ministro de Veteranos pero nadie le conoce. Y el Ministerio de Defensa dice que cuidar de ellos no es su trabajo, sino que lo es dirigir un ejército. La Seguridad Social trata a todo el mundo igual y no pueden dar soluciones a las necesidades específicas de los veteranos.
Cuando vuelves de una guerra herido, estás empeñado en recuperarte, pero cuando te dicen que no volverás a ser un soldado, y que serás un civil, y encima nadie en el Gobierno está dispuesto a ayudarte, llega un momento en que la presión psicológica es insoportable y al final los que pagan el pato son las familias. Por eso hay tantos veteranos de guerra que terminan suicidándose o viviendo en la calle.

Cuéntame cómo son las expediciones que organizas a través de Global Adventure.

Global Adventure Plus (GAP) ayuda a veteranos de guerra británicos a volver a ponerse en pie. A través de desafíos y aventuras, trabajo en equipo y camaradería, GAP ayuda a estos veteranos a volver a ganar confianza en sí mismos y a encontrar nuevas motivaciones en sus vidas. Muchos de estos hombres se encontraban completamente perdidos después de tener que dejar un trabajo que no sólo adoraban, sino en el que eran buenos de verdad. El libro que se publicó sobre nuestra aventura en el Himalaya explora los antecedentes del proyecto GAP y es una especie de diario de la que fue nuestra primera expedición.

¿Qué mensaje te gustaría enviar a todos los hombres y mujeres que actualmente sirven en el ejército?

A mí me encantaba ser soldado. Me encantan las fuerzas armadas; se convierten en tu familia. De hecho nuestro hijo mayor espera entrar en el ejército. Estamos muy orgullosos de él. Así que mi mensaje es uno de esperanza, pero debemos obligar al Gobierno a asumir su responsabilidad. Aquellos que han estado años arriesgando sus vidas por los demás deberían al menos poder disfrutar de alguna ventaja y, desde luego, se merecen que les cuiden particularmente bien cuando se tienen que retirar