La casa-árbol de Almke

Se trata de una cooperación de la ciudad de Wolfsburg, al norte de Alemania, con la organización local de scouts VCP Wolfsburg. La construcción corre por cuenta de un grupo de exploradores.

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Pocos materiales hacen falta para construir un refugio en las alturas. Madera robusta, cristal (para las ventanas) y el mobiliario necesario.

Los miembros de la Asociación de Scouts Cristianos de Wolfsburg emprendieron un proyecto que era muy ambicioso en varios sentidos: querían crear un lugar en el que un gran número de exploradores pudieran reunirse y donde uno pudiera estar al unísono con la naturaleza. Para ello necesitaban una gran casa en un árbol para dormir y cocinar. Dicha construcción se debía llevar a cabo en el camping Almke, cerca de Wolfsburg. También pretendían que sus enérgicas manos construyeran ese santuario.

El estudio Baumraum fue contratado para diseñar la casa del árbol y planificar su construcción. Antes de que pudiera comenzar su realización, los exploradores lograron atraer a numerosos patrocinadores y gracias a la asistencia de las instituciones locales el proyecto pudo llevarse acabo. Una de esas instituciones que ayudaron a la causa fue el Consejo de la Juventud de Wolfsburg (Stadtjugendring), sin olvidar la inestimable colaboración de los artesanos regionales.

El diseño comprende dos casas en el árbol enfrentadas en diferentes niveles pero conectadas por una gran terraza, atravesada por un robusto pino. La casa inferior se usa para dormir y tiene capacidad para ocho personas. La superior se utiliza para las reuniones y está equipada con una cocina, una gran mesa para comer y una estufa de leña para las épocas más frías del año. Ambas tienen techos ligeramente abovedados y son casi idénticas en su construcción. Las principales diferencias radican en la forma de las ventanas y en el mobiliario. Se accede a ellas mediante una escalera doble.

Los jóvenes de la Asociación de Scouts Cristianos de Wolfsburg han logrado, con un poco de apoyo de unos y de otros, un gran logro del que pueden estar realmente orgullosos. Al llevar a cabo este proyecto, han reunido una gran cantidad de experiencias positivas y han creado un idílico lugar entre los árboles para ellos y sus invitados. El trabajo en equipo y el espíritu de comunidad han hecho que la construcción de esta casa-árbol de Almke pueda sostenerse en pie, tanto materialmente hablando como en espíritu. Una labor encomiable.